CANTAR POR LA VIDA... NO IMPORTA SI ES POR TRISTEZAS Ó ALEGRÍAS



"Estos Cantos se harán en versos o en prosas; lo que importa de ellos es la forma de mover los sentimientos. Si éstos son de alegría: ¡Que Viva la Vida!... Y si son de tristezas ¿qué le vamos hacer? pero... ¡Que siga Viviendo la Vida!"

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sábado, 17 de marzo de 2012

UN MILITAR O UN LOCO

     Siento nostalgia…  añoro aquellos años de milicia, cuando rodar, enfrentando miles de vicisitudes,  era mi único plato fuerte; siento nostalgia, mas se lo poco que durará mi condena. Soy muy viejo y es más larga la pena; mis años de vida no son nada, calculo uno o dos. El tiempo suficiente para volver a ver a la nena, tan pequeña e inocente, la niña de la muñeca. Me parece verla sentada en la puerta jugando. No hablaba, me reía; sólo tomaba las muñecas le hundía los ojos y después lloraba… lloraba de la rabia, porque no comprendía la inmutabilidad de los juguetes.
     Sus facciones eran idénticas a las de la madre,  su comportamiento al mío, cuando era militar activo. No entendía ciertas cosas y tenía que ejecutarlas sin “chistar”. Primero, tenderme, levantarme, trotar, marchar y matar… luego cuando ascendí… hacer que otros hicieran lo que yo había hecho antes, bajo la presión de mis superiores. Pero no sé si la nena hará aún, con sus muñecas, lo mismo.
     Nació enferma… es tonta, por eso temo, por su estado de salud; sin mi protección debe ser un animalito indefenso .acorralado por el mundo. Sino me equivoco, está por cumplir sus trece años, tengo siete que no la veo. La última vez que la vi fue en el recinto rojo y negro, cuando finalizó el proceso en el que me condenaron cómo un criminal de guerra, una alharaca por haberle sacado los ojos a una niña, como la mía, que jugaba en la puerta de una choza con unos objetos de barro; la torturé junto con sus padres, le rompí los ojos con un alfiler… Si ella estuviera viva, tendría la misma edad de mi niña…  pero ordenes son ordenes, y las cumplí y las hacia cumplir.  Ahora espero volver a ver a mi nena; hace siete días me anunciaron su visita, pero nada, no llegó, eso me ha puesto nervioso.
    Anche soñé una cosa muy terrible. Aquella niña a quien había torturado, juntos con sus padres, la vi jugando con las muñecas de mi hija, y una de las muñecas era mi niña… y la pequeña le iba pinchando despacito los ojos a cada una de las muñecas, y cuando llegó a mi niña, sentí el pinchazo en mis ojos. Desperté sobresaltado y con los ojos llorosos.
     Qué será de mi muñequita linda, la he buscado debajo de las almohadas, sin encontrarlas. En estos manicomios creen que estos objetos entretenedores son perjudiciales para la salud mental de los pacientes. Únicamente me dejaron los alfileres; estos enfermeros piensan verdaderamente en mi estado de desequilibrio, me los dejaron para ver si soy capaz de pincharle los ojos a mi niña… pero a ella no; me duele los míos, y no puedo ver más a la niña de la choza, como bota sangre por sus cuencas. ¡Me duele! ¡Déjeme, no me torturen, sólo obedecía órdenes, órdenes, órdenes y más órdenes..!
    Ahora me dispongo a salir de estas cuatro paredes, pero siento que el tiempo que he pasado aquí, allá fuera, se detuvo… y hoy mi niña está cumpliendo años de nacida, sus trece años. Ella me mira con recelo, son tantos los años sin verme que ya no me reconoce. Su abuela materna la acerca hasta mi reja, y le habla de mí con mucho cariño, ella la mira y le sonríe… pero algo me dice que en su corazón ya no existen rastros de mi risa, ni las huellas de mis besos. Ella tiene su muñeca atada a su cuerpo, y hurga con sus dedos la cuenca de mis ojos.


Autor: Dalitem/enero 1980.

domingo, 4 de marzo de 2012

MALDIGO LA GUERRA

I
Como llueve la pólvora
Sobre los campos de caña
Y la miel se derrama
Manchando la tierra.
Las flores del alba,
Rojas y más rojas,
Destilan su color y néctar,
Bañan las piedras;
Se tiñe la mañana
De pájaros muertos
Y llantos de mujeres
Con niños de pecho
Y miradas ajenas…
¡Maldigo la guerra!

II
Se gasta el futuro…
En las llamas se quema;
El hombre, un muñeco de hule,
Manejado por cuerdas…
Que pena! No piensa,
Su sangre se entrega,
Sus venas se secan
Y -¡pum!-
¡Mal-digo-la-gue-rra,
Y mas me hundo
-en-ella!

 
Autor: Dalitem/22 de marzo 1981.

viernes, 23 de diciembre de 2011

"SILENCIO AGRESTE V"

V

Se fueron callados los ajados  labios
 Y húmedos los inquietos ojos...
Les tiemblan las manos, y los pies,
Cansados se quejan de seguir andando…

Mas son los gritos que claman justicia
Un eco que se repite en cada rincón de la patria
Un fulgor que atrae los ojos extraños
Mientras los nuestros atónitos  quedan…

Hay llamas que llaman a los que silentes quedan.
Más allá de las fronteras otros pueblos nos miran
Y revuelven sus vísceras ante el dolor que aflora…
Y piden justicia por los muertos de ayer y ahora.

Hay fuego que enciende otra y mil hogueras…
Ojalá  se apiaden de nuestras carnes y banderas
Los dioses malvados que engendran las guerras…
Y ese fuego lo apague una lluvia de versos:

¡Y se alce en el cielo un ramillete de estrellas!

"Este poema lo dedico a todos los desplazados por la guerra en cualquier lugar del mundo."

jueves, 15 de diciembre de 2011

"SILECIO AGRESTE IV..."


...Un suave murmullo de agónicas palabras,

Son versos de sombras dispersas en el alma.

Y mi canto es un dolor profundo, cansado,

Un eco que llega desde lo más lejano...



No sé si es el terco momento del adiós ajado o

Una vana ilusión que se prendió en mis ojos.

Es tarde y la noche, muy pronto nos llega...

Quién abrió sus brazos camino a la tierra.



Es quizás el viento el único sonido, tal vez

La caricia mil veces sincera, tal vez

Una ingrata huella que dejan los duendes

Que hicieron de mí un soñador viajero...



Repican muy solas las tristes campanas

Y el féretro cruza silente la calle...

Un poema es parte de la negra tierra

Ya todos regresan sin saber de dónde...

sábado, 26 de noviembre de 2011

"SILENCIO AGRESTE III"



III
Límpidos ojos de profundos sueños…
¡Oh, corazón repleto de nobleza!
Un manantial de abril con su tristeza
Vaga ansiedad de azul sin dueño.

Amante era de escondida noche
Vino a mí toda llena de vileza…
Se paseo sobre mí como en un coche
Y bebió en mi néctar su grandeza.

Aves  del sol con  plumas negras…
Supe de ti, casi muriendo, bajo tus rayos
Mas la oscuridad borró tus huellas.

Sentí morir desde tu canto…
Canto mi soledad donde me hallo
Mas miro el cielo y busco tu estrella.

sábado, 12 de noviembre de 2011

"SILENCIO AGRESTE II"

II

Un leve transgredir de la naturaleza
Ebrio de amor y de tristeza
Haré de los espejos tus reflejos…
Mas me  tocará  romperlos a lo lejos.

Hacerlos añicos y recoger los pedazos
Una forma de ensamblar tu vitral
De fulgurantes sueños y desvelos
Volver a sentir nuevo lo viejo…

Un ideal del poeta de antaño
Y el mismo del bardo de estos tiempos
Que ansía volar sobre el Parnaso
Descolorido cielo  y  frío infierno…

Leve carcajada del demonio
Frente a dioses suplicantes…
Cae la noche de los siglos
Bajo el efecto de un vino desbordante.

“Este poema corresponde a una segunda parte de una obra titulada "Silencio Agreste". En ella, el poeta expresa una terrible angustia porque su tiempo se acaba y vienen tiempos nuevos, pero inciertos”

jueves, 27 de octubre de 2011

SILENCIO AGRESTE


 …Si me preguntan por el sol en la mañana
Diré que el viento fue persistente por la tarde,
Y lágrimas recogeré de mis ventanas
Cuando parta de aquí, madre infinita…

Mas el dolor irá conmigo ahora
Cual fuente llena de amarguras
Muy lejana quedará hoy su ternura
Cuando mi corazón libertad implore

Ya nada detendrá decisión funesta,
Momento, trágico de profundo silencio…
Se abrirán y se cerrarán mil puertas

Y estando vivo me sentiré bien muerto
En medio del bullicio de la gente…
Mas el silencio, agreste, será cierto.