CANTAR POR LA VIDA... NO IMPORTA SI ES POR TRISTEZAS Ó ALEGRÍAS



"Estos Cantos se harán en versos o en prosas; lo que importa de ellos es la forma de mover los sentimientos. Si éstos son de alegría: ¡Que Viva la Vida!... Y si son de tristezas ¿qué le vamos hacer? pero... ¡Que siga Viviendo la Vida!"

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sábado, 2 de junio de 2012

DIFUSIÓN NOCTURNA


                                                                           “Separado de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la distancia…”
                                                                                                   Nocturno  de José Asunción Silva-Poeta Colombiano.
                                                                                    
Me fui abriendo entre nardos y tunas…
de mí caían hojas verdes y flores de nácar.
Creció la noche desde el oriente
y me fui hundiendo
hasta sentir que ella penetraba
lamiendo mis ojos, sellando mi boca
con su risa lánguida…

Me pregunté: -¿Qué he hecho por la palabra,
el amor, el beso, la nostalgia  y  tu piel mojada…
y  mis manos atadas?
Y el viento me contestó: ¡Nada, nada, nada!
Cerré mis puertas, guindé mi hamaca,
Y un ave me dijo a lo lejos: -¡Adiós!-
desde el cristal azul de mi ventana.

Hoy la noche es más negra, trae música en sus alas
y vuelvo a regar los nardos y las gardenias…
¡Escucho a Silva, a Lorca y a Neruda cantar en versos
una canción de amor llena de luz en la nostalgia!


Autor: Dalit R. Escorcia Marchena
14 de marzo del 2001.

sábado, 19 de mayo de 2012

REFLEXIÓN




En el alma de  la tierra
hay un corazón alegre
un  sentimiento tierno…
una voz de primavera,
dulce y fresca agua pura,
una sonrisa de mujer…

Bella y esbelta figura,
trigo que entrega la vida,
miel que endulza nuestros sueños.
Ojos que son un retoño
de luz clavada en el alma,
dagas cruzando las carnes
en busca del corazón…

Aliciente y mil perdones
del pecador y el trashumante…
flor de espiga en flor,
voces de canto, penas y quejas,
arrullos de tiernas viejas,
llantos de humildes pequeños,
besos y abrazos de un reino…
¡Oh, paciencia de un pecador!

Dalit Escorcia Marchena.
Marzo 3 de 1987.

jueves, 3 de mayo de 2012

AMORES Y SUEÑOS I


                              “La vida es un sueño…”
                                                    Calderón De La Barca.

...Vivir en el fondo de los sueños
es hallar el aroma de las rosas,
esconder entre mis manos tus ojos
y escribir un verso en cada alma.

…Pero, vivir en medio de la guerra
es morir a cada instante,
sin las sombras de la noche
y el fúlgido reflejo de la luna
en tus espaldas… Es sentir la lluvia
humedecer los párpados en la calle,
caminar con la tristeza atada al rostro,
volviendo la mirada hacia la tarde.

Vivir en el fondo de las cosas…
de tu amor y tus nostalgias
es el rítmico vaivén del mar y el viento
y un agónico sonido de los cuerpos
que se aman, que se pierden entre carnes,
sin conocer los estertores que da la muerte
al momento final… nada se calma…
todo se turba… todo se calla!

    Autor: Dalit R. Escorcia Marchena
Febrero 2 del 2001, Barranquilla.

viernes, 27 de abril de 2012

MELODÍAS Y OTROS RUMORES

Momento en Luna Abril, en compañía de los Amigos poetas Concepción Márquez, Javier Marrugo y, el artista de los pinceles y el grabado,  Samuel Buelvas. En el Homenaje a nuestro




En cada poema me doy, me entrego;
       en cada  palabra me transformo.

Los ruidos del mundo me detienen:
     las hojas cayendo… la lluvia,
        las voces de las multitudes
           y los gritos internos
             de mis silencios…

Los colores del cosmos
   me entretienen:
       me une los ojos al arco iris,
           el color silvestre de las mariposas
             y el vistoso ropaje de las flores.

En cada poema me doy,
    me entrego;
        en cada mirada
           me detengo.

Lo oscuro y la sangre me dan miedo:
    le temo al mundo en su violencia,
      le temo a el hombre en su avaricia,
        y a mí…
          en la ignorancia de
             las cosas.

Los sueños y la guerra
     me persiguen,
         y en cualquier  lugar lejano
           me acorralan;
                aquellos me forjan esperanzas
                    y  ésta destruye
                        mis anhelos.
¡En cada poema
    me doy, me entrego,
         y en cada suspiro
           voy latiendo,
               muriendo despacito
                     como si nada!
¡Sólo me llegan rumores,
      voces y cantos,
          melodías cibernéticas:
               estridentes crujir de máquinas…
                    y en cada uno de esos ruido
                        la vida se mal-trata
                            y el amor…
                                se hace de hielo!

Autor: Dalit R. Escorcia Marchena
Junio de 1981, Soledad ( Atlántico).

domingo, 1 de abril de 2012

¡TIERRA, MUJER!


 Redímeme con tus brazos…
Lánzame por los aires
Como un niño inquieto
Para alcanzar las estrellas
Que se alejan más y más…
Lléname de tu sangre,
El néctar de tu cuerpo
Y de la aroma
Que desprende tu corazón,
Conjúgame con las cosas
Has del cosmos mi casa,
Mi nido…
Y mis horas de empeño.
Tienes la virtud del sembrador,
Por eso en ti me entrego:
Soy semilla en tierra agreste,
Tú, la mano que me guía
Hasta el surco inexplorado,
Pero inconfundible,
De la vida…
Ahora me siembras,
Espero que me riegues
Con tus derechos y deberes
Con tus sueños y alegrías,
Para crecer ligero
Plantado en tu vientre
De moza: madre e hija
Conjugadas a través del tiempo,
De la noche y el día,
En la geografía y la historia…
Déjame llegar a ti
Como las horas y los días,
En ti y sin ti…
Y en cada uno de tus sueños
Labrar mi porvenir
De soñador errante.
¡Átame en tu ser
De mariposa…
No me dejes partir así,
De noche y sin nada
Después de haber tenido todo
Entre tus largas manos
Y tus llameantes besos
En los que me consumo
Por tu boca de infierno!  


Autor: Dalitem /marzo del 1981.

sábado, 17 de marzo de 2012

UN MILITAR O UN LOCO

     Siento nostalgia…  añoro aquellos años de milicia, cuando rodar, enfrentando miles de vicisitudes,  era mi único plato fuerte; siento nostalgia, mas se lo poco que durará mi condena. Soy muy viejo y es más larga la pena; mis años de vida no son nada, calculo uno o dos. El tiempo suficiente para volver a ver a la nena, tan pequeña e inocente, la niña de la muñeca. Me parece verla sentada en la puerta jugando. No hablaba, me reía; sólo tomaba las muñecas le hundía los ojos y después lloraba… lloraba de la rabia, porque no comprendía la inmutabilidad de los juguetes.
     Sus facciones eran idénticas a las de la madre,  su comportamiento al mío, cuando era militar activo. No entendía ciertas cosas y tenía que ejecutarlas sin “chistar”. Primero, tenderme, levantarme, trotar, marchar y matar… luego cuando ascendí… hacer que otros hicieran lo que yo había hecho antes, bajo la presión de mis superiores. Pero no sé si la nena hará aún, con sus muñecas, lo mismo.
     Nació enferma… es tonta, por eso temo, por su estado de salud; sin mi protección debe ser un animalito indefenso .acorralado por el mundo. Sino me equivoco, está por cumplir sus trece años, tengo siete que no la veo. La última vez que la vi fue en el recinto rojo y negro, cuando finalizó el proceso en el que me condenaron cómo un criminal de guerra, una alharaca por haberle sacado los ojos a una niña, como la mía, que jugaba en la puerta de una choza con unos objetos de barro; la torturé junto con sus padres, le rompí los ojos con un alfiler… Si ella estuviera viva, tendría la misma edad de mi niña…  pero ordenes son ordenes, y las cumplí y las hacia cumplir.  Ahora espero volver a ver a mi nena; hace siete días me anunciaron su visita, pero nada, no llegó, eso me ha puesto nervioso.
    Anche soñé una cosa muy terrible. Aquella niña a quien había torturado, juntos con sus padres, la vi jugando con las muñecas de mi hija, y una de las muñecas era mi niña… y la pequeña le iba pinchando despacito los ojos a cada una de las muñecas, y cuando llegó a mi niña, sentí el pinchazo en mis ojos. Desperté sobresaltado y con los ojos llorosos.
     Qué será de mi muñequita linda, la he buscado debajo de las almohadas, sin encontrarlas. En estos manicomios creen que estos objetos entretenedores son perjudiciales para la salud mental de los pacientes. Únicamente me dejaron los alfileres; estos enfermeros piensan verdaderamente en mi estado de desequilibrio, me los dejaron para ver si soy capaz de pincharle los ojos a mi niña… pero a ella no; me duele los míos, y no puedo ver más a la niña de la choza, como bota sangre por sus cuencas. ¡Me duele! ¡Déjeme, no me torturen, sólo obedecía órdenes, órdenes, órdenes y más órdenes..!
    Ahora me dispongo a salir de estas cuatro paredes, pero siento que el tiempo que he pasado aquí, allá fuera, se detuvo… y hoy mi niña está cumpliendo años de nacida, sus trece años. Ella me mira con recelo, son tantos los años sin verme que ya no me reconoce. Su abuela materna la acerca hasta mi reja, y le habla de mí con mucho cariño, ella la mira y le sonríe… pero algo me dice que en su corazón ya no existen rastros de mi risa, ni las huellas de mis besos. Ella tiene su muñeca atada a su cuerpo, y hurga con sus dedos la cuenca de mis ojos.


Autor: Dalitem/enero 1980.

domingo, 4 de marzo de 2012

MALDIGO LA GUERRA

I
Como llueve la pólvora
Sobre los campos de caña
Y la miel se derrama
Manchando la tierra.
Las flores del alba,
Rojas y más rojas,
Destilan su color y néctar,
Bañan las piedras;
Se tiñe la mañana
De pájaros muertos
Y llantos de mujeres
Con niños de pecho
Y miradas ajenas…
¡Maldigo la guerra!

II
Se gasta el futuro…
En las llamas se quema;
El hombre, un muñeco de hule,
Manejado por cuerdas…
Que pena! No piensa,
Su sangre se entrega,
Sus venas se secan
Y -¡pum!-
¡Mal-digo-la-gue-rra,
Y mas me hundo
-en-ella!

 
Autor: Dalitem/22 de marzo 1981.