¿Quién me negó a mí
Este absurdo silencio…
Y me entregó esta voz
Para domar la indiferencia?
¡Fue un gris violeta
Un sonido de pitos y trompetas,
Un carnaval de ilusiones…
O un simple volar de mariposas!
Hasta ahora no sé de tus quejidos
Lejos de mí sordo me quedo
A escuchar tres mil lamentos
Por los años que conmigo,
En tu loco desenfreno
Y terca juventud, habías disipado…
Y vuelvo y me pregunto:
¿Quién me construyó a mí
Esta pasión tan falaz…
Ojo de un huracán
Donde la furia de tus besos
Se convierte en el castigo
Al golpe de un tambor
Que hace tambalear tu cuerpo
Siembra el temor…
En los pliegues de tus sueños
Al vibrar mi ser, en el tuyo…
Fue un rumor de mar
Hecho de angustia,
Que va furioso, buscando
Golpear tu indiferencia
Al borde de ese abismo
Donde el fondo al ser de piedra,
Es el corazón una losa
De mármol y granito.
Este blog es un espacio creado para publicar las producciones literarias de Dalit R. Escorcia M., para que sus amigos y los que no lo son, pero deseen recrearse, se regalen un momento de su tiempo para depositar sus ojos y su mente sobre estas líneas que buscan abrir un camino hacia la libertad de una verdadera creación con amor y dolor. Autor.
CANTAR POR LA VIDA... NO IMPORTA SI ES POR TRISTEZAS Ó ALEGRÍAS
"Estos Cantos se harán en versos o en prosas; lo que importa de ellos es la forma de mover los sentimientos. Si éstos son de alegría: ¡Que Viva la Vida!... Y si son de tristezas ¿qué le vamos hacer? pero... ¡Que siga Viviendo la Vida!"
Páginas
sábado, 25 de junio de 2011
jueves, 16 de junio de 2011
AÚN, NO HE ESCUCHADO EL CÓDIGO PERFECTO...
Aún, no he escuchado el código perfecto…
Es un rumor de voces y alientos ancestrales
Que me han hecho diferente a las cosas
Y me han dado unos estatus especiales
En este reino de efímera existencia
Como somos los animales… los mortales.
Me niego a creer que la palabra…
Esa fuerza vital que nos une
A un tejido de oralidad y lúdica
Sea la única huella que nos aleja
De aquellos seres que se nutren de la vida.
Ya sé…
Tengo una poderosa arma en mi boca
Que seduce tu esquivo corazón…
Mis labios se mueven lentamente,
Son alas de frágiles mariposas
Y llegan, con el viento, hasta tus oídos,
Creando un hermoso jardín
Donde cada flor brota con el sol…
Ya sé, de todo lo que por dentro llevo
Y se derrama por el borde mi corazón…
Sin luz ni pena de este dolor me muero
Con las manos abiertas y los ojos cerrados
Vuelvo en busca de una plegaria de amor.
Ya sé que todo se me hizo un cielo oscuro
Un tétrico manto que me arropa del sol…
¡Y ya sé, de ese néctar tan fino y cristalino
Que al derramarse me sembró este dolor!
Es un rumor de voces y alientos ancestrales
Que me han hecho diferente a las cosas
Y me han dado unos estatus especiales
En este reino de efímera existencia
Como somos los animales… los mortales.
Me niego a creer que la palabra…
Esa fuerza vital que nos une
A un tejido de oralidad y lúdica
Sea la única huella que nos aleja
De aquellos seres que se nutren de la vida.
Ya sé…
Tengo una poderosa arma en mi boca
Que seduce tu esquivo corazón…
Mis labios se mueven lentamente,
Son alas de frágiles mariposas
Y llegan, con el viento, hasta tus oídos,
Creando un hermoso jardín
Donde cada flor brota con el sol…
Ya sé, de todo lo que por dentro llevo
Y se derrama por el borde mi corazón…
Sin luz ni pena de este dolor me muero
Con las manos abiertas y los ojos cerrados
Vuelvo en busca de una plegaria de amor.
Ya sé que todo se me hizo un cielo oscuro
Un tétrico manto que me arropa del sol…
¡Y ya sé, de ese néctar tan fino y cristalino
Que al derramarse me sembró este dolor!
miércoles, 20 de abril de 2011
LA LUNA Y SU OSCURIDAD.
I
No sé qué decirte mujer
si estoy en medio de esta crisis:
en estos sueños de amor y de locura…
Veo venir mis años más lejanos
y cruzo mis brazos con los tuyos.
Arrojo a la pendiente de la vida
una canción que corre por mis venas
y se va, cual piedras, al fondo de mi abismo.
II
He visto caer, sobre mí, la luna…
esa diosa de plata y aceituna,
ese ramo de cristal encendido
que trastoca tu cuerpo de mujer
y me llena de ilusión mis días
como si yo estuviera eternamente
atado a la redondez de tu celda
y dejara que la lluvia rompiera
en la medianía de la noche
su celestial y luminoso encanto.
III
No sé qué decirte mujer, si he visto
a alguien gritar airado sus locuras
temblando de miedo y frío
arropado con su propia carne
y sus huesos arrumados en la calle
cantándole a la profundidad de su cordura
por el vano capricho de temerle a la lluvia.
IV
Otro sueño azul se nos consume…
y el gris llanto de tus ojos
es una daga hiriente, penetrante,
tras un grito de acomodado idiota
rozando el relieve de tu cuerpo
sin hacer conciencia de tus gustos…
Soy un loco porque he perdido
la última señal de tus preguntas
y el último sonido de tu boca…
Pero alguien me dice:-¡Nada es igual
cuando la luna se llena de oscuridad
y deja, dentro de ti, derramar sus versos!
Dalit Rafael Escorcia Marchena
miércoles, 6 de abril de 2011
UNA CADENA DE VOCES ETERNAS
(Parte II).
III
…no es nada fácil, construir estrellas
Bajo el cielo roto de un hogar sin techo
y lanzar ladrillos desde la otra orilla
como lo hizo Benedetti, sentir paraguayo,
desde la sombras que ya no se ocultan:
pero un verso con otro, y, otro forman los ladrillos
que se iban juntando con la lenta prisa
de unas manos tiernas, que rompen cadenas
y tejen los gritos de una patria nueva…
negando las fieras de una tierra inmunda.
IV
Algo ya nos dice desde este ocaso
Que existe un poeta de lo cotidiano,
un hombre gigante con sonrisa de niño
capaz de entregarnos a los juegos malsanos
y salir campante sin usar calzados,
recorrer las calles, mendigar un beso
escribiendo unos versos aquellos amores
de carnales juegos con seres eternos
y bestial belleza de iglesias e infiernos,
su nombre Raúl… Gómez… Jattin,
el inquieto ser que nunca dejó de ser
un travieso niño!
III
…no es nada fácil, construir estrellas
Bajo el cielo roto de un hogar sin techo
y lanzar ladrillos desde la otra orilla
como lo hizo Benedetti, sentir paraguayo,
desde la sombras que ya no se ocultan:
pero un verso con otro, y, otro forman los ladrillos
que se iban juntando con la lenta prisa
de unas manos tiernas, que rompen cadenas
y tejen los gritos de una patria nueva…
negando las fieras de una tierra inmunda.
IV
Algo ya nos dice desde este ocaso
Que existe un poeta de lo cotidiano,
un hombre gigante con sonrisa de niño
capaz de entregarnos a los juegos malsanos
y salir campante sin usar calzados,
recorrer las calles, mendigar un beso
escribiendo unos versos aquellos amores
de carnales juegos con seres eternos
y bestial belleza de iglesias e infiernos,
su nombre Raúl… Gómez… Jattin,
el inquieto ser que nunca dejó de ser
un travieso niño!
domingo, 3 de abril de 2011
UNA CADENA DE VOCES ETERNAS
(Parte II).
III
…no es nada fácil, construir estrellas
Bajo el cielo roto de un hogar sin techo
y lanzar ladrillos desde la otra orilla
como lo hizo Benedetti, sentir paraguayo,
desde la sombras que ya no se ocultan:
pero un verso con otro, y, otro forman los ladrillos
que se iban juntando con la lenta prisa
de unas manos tiernas, que rompen cadenas
y tejen los gritos de una patria nueva…
negando las fieras de una tierra inmunda.
IV
Algo ya nos dice desde este ocaso
Que existe un poeta de lo cotidiano,
un hombre gigante con sonrisa de niño
capaz de entregarnos a los juegos malsanos
y salir campante sin usar calzados,
recorrer las calles, mendigar un beso
escribiendo unos versos aquellos amores
de carnales juegos con seres eternos
y bestial belleza de iglesias e infiernos,
su nombre Raúl… Gómez… Jattin,
el inquieto ser que nunca dejó de ser
un travieso niño!
III
…no es nada fácil, construir estrellas
Bajo el cielo roto de un hogar sin techo
y lanzar ladrillos desde la otra orilla
como lo hizo Benedetti, sentir paraguayo,
desde la sombras que ya no se ocultan:
pero un verso con otro, y, otro forman los ladrillos
que se iban juntando con la lenta prisa
de unas manos tiernas, que rompen cadenas
y tejen los gritos de una patria nueva…
negando las fieras de una tierra inmunda.
IV
Algo ya nos dice desde este ocaso
Que existe un poeta de lo cotidiano,
un hombre gigante con sonrisa de niño
capaz de entregarnos a los juegos malsanos
y salir campante sin usar calzados,
recorrer las calles, mendigar un beso
escribiendo unos versos aquellos amores
de carnales juegos con seres eternos
y bestial belleza de iglesias e infiernos,
su nombre Raúl… Gómez… Jattin,
el inquieto ser que nunca dejó de ser
un travieso niño!
sábado, 2 de abril de 2011
UNA CADENA DE VOCES ETERNAS
(Parte I).
I
…es difícil superar a Neruda,
pero no imposible alcanzar su gloria…
Ando al paso lento de una noche obscura,
y vivo los requiebros de un amor lejano,
sufro por sus ojos, lloro por sus labios
siento que tiembla mis manos
al rozar su cuerpo… y sus dedos,
Son ramas de tiernas gardenias!
II
…es difícil cantar como Vallejo, el peruano,
pero no imposible alcanzar su acento…
siento que sus versos son cual ventanas abiertas
donde América entera miró su tristeza
derramando sangre, derramando llanto,
y mezcla de la arcilla, brotó su belleza…
Ando al paso lento de un vulgar noctámbulo,
la luna se ríe, me ladran los perros…
vivo y ando en mi miseria!
I
…es difícil superar a Neruda,
pero no imposible alcanzar su gloria…
Ando al paso lento de una noche obscura,
y vivo los requiebros de un amor lejano,
sufro por sus ojos, lloro por sus labios
siento que tiembla mis manos
al rozar su cuerpo… y sus dedos,
Son ramas de tiernas gardenias!
II
…es difícil cantar como Vallejo, el peruano,
pero no imposible alcanzar su acento…
siento que sus versos son cual ventanas abiertas
donde América entera miró su tristeza
derramando sangre, derramando llanto,
y mezcla de la arcilla, brotó su belleza…
Ando al paso lento de un vulgar noctámbulo,
la luna se ríe, me ladran los perros…
vivo y ando en mi miseria!
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